Un debate de derechos con dilema entre vida y muerte, Tres causales

Al preguntar a siete mujeres si mantendrían un embarazo fruto de una violación sexual, cinco se inclinaron hacia una posible conservación, aunque condicionada al estado de ánimo y dos adelantan un “no” rotundo, convencidas de que abortarían sin pensarlo.

“Depende del estado emocional en que quede”, dice una. Otra expresa que lo pensaría amparada en una voluntad divina. Otra alumbraría el bebé para darlo en adopción, aunque si quedara poco traumatizada, tal vez se lo quedaría. “Considero que ese niño no tiene la culpa de lo que pasó, y como todo ser humano, tiene derecho a vivir”, comenta otra. “Yo no abortaría”, dice la quinta, pero la otra sentencia: “Yo aborto seguro”.

Sin embargo, todas coinciden en que la decisión debe ser tomada por la mujer y que nadie debería obligarlas a parir, evidenciando la poca sujeción a las leyes dominicanas que castigan la práctica del aborto bajo cualquier circunstancia.

“Obligarme a parir es de una dictadura y eso no puede ser”, comenta una de ellas, mientras otra expresa que el Estado ni nadie puede obligarla a tener un bebé.

El aborto por violación o incesto, por deformación del producto de la concesión que sea incompatible con la vida o en casos de que la vida de la madre esté en riesgo, completan las tres causales de excepcionalidad que sectores de la sociedad dominicana demandan despenalizar. Buscan que sea la mujer, de manera soberana y apegada a su conciencia, quien decida si continúa con el embarazo en esas condiciones.

La demanda, que encuentra de frente a sectores que ven el aborto como un crimen, independientemente de las circunstancias, vuelve a hacer incidencia pública en momentos en que el Congreso Nacional discute la modificación del Código Penal Dominicano.

Con la experiencia de que las tres causales fueron motivo del veto presidencial en las últimas ocasiones en que los legisladores llegaron a aprobar una reforma al Código Penal Dominicano, algunos congresistas se inclinan por la opción de que la despenalización del aborto en esas circunstancias se establezca mediante una ley especial, pero esta propuesta también genera rechazo.

El más reciente plantón lo armaron, desde la noche del jueves 11 de marzo y frente al Palacio Nacional, grupos que demandan aprobar las tres causales dentro de la ley penal y no en una legislación especial, como proponen algunos congresistas. Los manifestantes, incluidos funcionarios del Gobierno y representantes de grupos feministas, incluyen entre sus consignas: “Las tres causales van, porque en 2020 hubo 290 incestos.

El dato parte de las estadísticas del Ministerio Público que ese año registró 5,227 delitos sexuales en todo el país, de los que 1,028 fueron violación sexual, más los 290 incestos. En 2019 hubo 1,403 casos de violación sexual y 436 incestos.

Deja un comentario